Nuestras raíces se encuentran en la elaboración de embutidos, y seguimos trabajando nuestros productos como nos enseñaron: con el sabor de siempre y elaborados de forma tradicional.
En nuestro pequeño obrador contamos con un secadero artesanal donde curamos de manera cuidadosa longaniza, panceta, magret de pato y jamón de bayona. Este proceso exclusivo nos permite garantizar la máxima calidad en cada pieza, asegurando sabores auténticos y un producto único que refleja el esmero y la tradición en su elaboración.